Un obispo, sintiendo cerca su muerte en un hospital, pide al médico que le llame a Macri y a Vidal.
En un unos pocos minutos aparecieron los dos.
El obispo les pidió sentarse a cada lado de la cama.
El obispo les tomo de las manos y se quedó en silencio..
Macri y Vidal estaban muy conmovidos, pero al mismo tiempo se sentían muy importantes
por haber sido llamados por un obispo a la hora de su muerte.
En medio de tanta angustia, Macri pregunta:
- "¿Por qué nos has pedido quedarnos aquí a su lado?"
El obispo hizo un esfuerzo y le responde:
- "Jesús murió en medio de dos ladrones...
¡Me gustaría morir igual!"


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