TED Ideas dignas de difundir
Tengo una pregunta para Uds .: ¿cuántos olores diferentes creen que pueden oler, y quizás identificar con precisión? ¿100? ¿300? ¿1000? Un estudio que estima que los humanos podremos detectar hasta un billón de olores. Un billón. Es difícil imaginarlo, pero la nariz tiene la molécula molecular para hacerlo posible.
Los receptores olfativos, pequeñísimos detectores de olor, están dispuestos en la nariz, cada ligando, que ha sido asignado para detectar. Resulta que los humanos, como todos los vertebrados, tenemos muchos receptores olfativos. La mayor parte del ADN está dedicada a los genes para distintos receptores olfativos que para otro tipo de proteína.
¿Por qué es así? ¿Pueden los receptores olfativos encargarse de algo más aparte de permitirnos oler?
En 1991, Linda Buck y Richard Axel descubrieron la identidad molecular de los receptores olfativos ... descubrimiento que los llevó después al Premio Nobel. En ese tiempo, creíamos que estos receptores solo se encontraban en la nariz. Sin embargo, cerca de un año después, surgió un reporte sobre un receptor olfativo manifestado en un tejido al otro lado de la nariz. Y luego surgió otro informe similar, y luego otro. Ahora sabemos que estos receptores se encuentran en todo el cuerpo, con algunos lugares muy inesperados , en músculo, en riñones, en pulmones y en vasos sanguíneos.
Pero ¿qué hacen allí? Sabemos que los receptores olfativos actúan como sensores sensibles a los químicos en la nariz, así es como la mediana nuestro sentido del olfato. Resulta que también actúan como sensores sensibles en otras partes del cuerpo. No estoy dispuesto a que la carta pueda detectar el aroma del café matutino cuando entran a la cocina. En vez de eso, después de tomar el café matutino, el hígado puede usar un receptor para detectar químicamente el cambio en la concentración de un químico que flote por el torrente sanguíneo.
Muchos tipos de células y tejidos del sistema son sensores químicos, filtros para el control de la concentración de hormonas, metabolitos y otras moléculas, y algunos de estos quimiosensores son receptores olfativos. Si eres un páncreas o un riñón y necesitaran un sensor químico especializado que permitiera registrar una molécula específica, ¿para qué volver a inventar la rueda?
Uno de los primeros ejemplos de un receptor que se encontró fuera de la nariz mostró que el esperma humano manifiesta un receptor olfativo, y que el esperma con este receptor busca el químico al que responde el receptor ... el ligando del receptor. Es decir, el esperma nada hacia el ligando. Esto tiene implicaciones intrigantes. ¿Los espermas han recibido ayuda para encontrar el óvulo en el área con mayor concentración de ligando?
Me gusta este ejemplo porque demuestra claramente que el trabajo primario de un receptor es un sensor químico, pero dependiendo del contexto, puede influir en cómo se percibe un olor, o en qué dirección es el esperma, y también, en una gran variedad de otros procesos. Los receptores olfativos están implicados en la migración de células musculares, al ayudar a los pulmones a sentir y responder a productos químicos inhalados, y en el sanado de heridas.
Similar a esto, los receptores del gusto, que se imaginó que solo se podía encontrar en la lengua, ahora se sabe que se está sonriendo en células y tejidos en todo el cuerpo. Y aún más sorprendente: un estudio reciente encontró que los receptores de luz de los ojos juegan un papel en los vasos sanguíneos.
En mi laboratorio, trabajamos tratando de entender los roles de los receptores olfativos y del gusto en el contexto del riñón. El riñón es un centro de control importante para la homeóstasis. Y para nosotros, tiene sentido que un centro de control homeostático mar el lugar idóneo para reemplazar sensores químicos. Hemos identificado varios receptores olfativos y del gusto distintos en el riñón, uno de los cuales, el receptor olfativo 78, se conoce por estar en células y tejidos, importantes para la regulación de la presión sanguínea. Cuando se elimina este receptor en ratones su presión sanguínea baja. Curiosamente, se descubrió que este receptor responde productos químicos ácidos grasos de cadena corta, producidos por las bacterias que viven en el estómago, la flora intestinal. Los producen la flora intestinal, luego el flujo torrente sanguíneo absorben estos químicos y el receptor interactúa con los receptores como el receptor olfativo 78, esto significa que los cambios en el metabolismo de la flora intestinal pueden alterar la presión sanguínea.
Aunque hemos identificado varios receptores distintos olfativos y del gusto en el riñón, solo comenzamos a descubrir sus diferentes funciones y descubrimos qué resultados responde cada uno. Hay algunos otros pendientes sobre otros órganos y tejidos, solo una pequeña cantidad de receptores han sido estudiados a la fecha. Esto es muy emocionante. Está revolucionando nuestra comprensión y el alcance de la influencia de uno de los cinco sentidos. Y tiene el potencial de cambiar nuestra concepción de algunos aspectos de la fisiología humana. Aún es muy rápido, pero creo que hemos olfateado una pista importante.
Gracias.

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