
El peronismo siempre alborota.
Arma el quilombo para montar la escena.
En cada actitud un militante estalla en fragmentos el orden establecido del enemigo
Somos aquellos que debemos ser, y no la ridiculez impuesta del soborno de las conciencias.
Por Alfredo Carlino *
El peronismo siempre alborota.
Arma el quilombo
para montar le escena.
Se transforma mostrándose en un caos,
cambia las leyes,
la retórica
de las reglas liberales.
En cada actitud un militante
estalla en fragmentos
el orden establecido del enemigo.
Unifica la demanda popular
para resolver la problemática de todos,
sin excepción de banderías
somos aquellos que debemos ser,
y no la ridiculez impuesta
del soborno de las conciencias.
Alfredo Carlino
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