martes, 8 de agosto de 2017

'LA TECLA EÑE': «Del desencanto al populismo» …y una ‘canción urgente’ para Venezuela

          La Tecl@ Eñe        

                 Editor/Director: Conrado Yasenza                

martes 08 de agosto de 2017




Entrevista a Jorge Alemán



«Del desencanto al populismo»…  y una 'canción urgente' para Venezuela


                                                   




























Jorge Alemán se encuentra en Argentina donde presenta su último libro «Del desencanto al populismo. Encrucijadas de una época» que es el resultado de sus conversaciones con el filósofo español Germán Cano. El debate en torno al 15M, el surgimiento de Podemos, la izquierda lacaniana, los acontecimientos disímiles pero comparativos en esa suerte de ir y venir entre España y Argentina , son tópicos que Alemán viene desarrollando.

 
Por               Mario Pujó   *
(para La Tecl@ Eñe)

algunas respuestas de Jorge Alemán


 
Mario Pujó – Jorge, has venido esta vez a la Argentina entre otras cosas para presentar tu nuevo libro, una interesantísima conversación con el filósofo español Germán Cano que lleva por título: «Del desencanto al populismo. Encrucijadas de una época» (Ned Ediciones, Barcelona 2016). Tu doble desempeño como Consejero Cultural de la Embajada Argentina en Madrid durante los gobiernos kirchneristas y tu sostenida participación en los debates que fueron dando cuerpo a la conformación de Podemos en España  –  expresión instituyente de aquella famosa indignación que pusieron en escena las manifestaciones espontáneas del 15M  −  habilita una doble vía de ida y vuelta entre los acontecimientos políticos recientes de España y de Argentina, realidades históricamente muy distantes que, en ese movimiento, nos aparecen cercanas.

Jorge Alemán − Bueno, has tenido la claridad suficiente para poder presentar uno de los núcleos más relevantes del nuevo libro con Germán Cano: mas allá de su duración histórica, cuando de verdad concluyen los auténticos efectos de una dictadura, ¿qué es una nación después de un genocidio? ¿Cómo quedan atravesadas las denominadas transiciones democráticas por las corrientes subterráneas de la experiencia genocida? En relación a estas preguntas establecemos un "ir y venir" entre España y Argentina localizando algunos núcleos problemáticos que permitan pensar entre los dos países convergencias y divergencias. Desde el destino de la palabra Revolución en las gramáticas políticas, las distintas relecturas del marxismo clásico, la interpelación que produjo en España la emergencia de los movimientos nacionales y populares en Latinoamérica, la relectura por tanto de la transición y la "movida española", el papel del diario El País como el intelectual orgánico del régimen del '78 que sobredeterminó la denominada construcción democrática en España, etc.



M. P. - A lo largo del libro el desencanto se pluraliza. La crisis de las hipotecas de 2008 y sus desahuciados pone retroactivamente en cuestión la gobernabilidad instaurada en 1978 por los Pactos de la Moncloa. Efectivamente, es difícil no repensarla a la luz de la crisis de la deuda externa argentina de 2001 y su "¡que se vayan todos!". Ustedes subrayan la necesidad de una construcción contrahegemónica que ponga freno a la depredación neoliberal desde una lógica emancipatoria, cuyo telón de fondo supone otro desencanto previo y mayor: el de la izquierda marxista clásica, su maximalismo superyoico y su determinismo teleológico: la lucha de clases como motor de la historia, un sujeto revolucionario predestinado y la secuencia inexorable de la dictadura del proletariado comandada por la vanguardia de un partido centralizado.

J. A. – Emergen, tal como lo afirmás, los distintos límites que en el modo de ser de la izquierda instalan tanto el giro liberal al centro de la socialdemocracia, como la coerción superyoica en la que se veía en aquel entonces el PC, para permitirse pensar en otro modo de construcción hegemónica que recupere las energías populares que dan lugar a un deseo transformador de la situación política.



M. P. − El neoliberalismo es definido como una mutación del capitalismo que soporta la estructura del poder contemporáneo, tanto como el productor de una nueva subjetividad, no ya vinculada al individuo productivo de la organización industrial ni al modelo corporal disciplinario foucaultiano. Surge así la figura omnipresente del 'emprendedor' que deposita sus expectativas de éxito en una hipertrofia de la propia actividad y que, ante la eventualidad del fracaso, acude presuroso a las técnicas de autoayuda para poder no ver en ello sino una nueva oportunidad.

J. A. − En lo que insisto en distintas ocasiones es que así como Weber supo mostrar la afinidad estructural entre la ética protestante y el capitalismo industrial, el neoliberalismo, en su modo de producción de subjetividad, exige de las narrativas de autorrealización personal, de la autoayuda, los coachs, o lo que Lacan denominaba el "manager del alma". La subjetividad neoliberal intenta transformar la existencia sexuada, mortal y hablante en valor, en un capital humano de naturaleza financiera que, al modo en que Freud describe la genealogía del superyó, debe ir todo el tiempo más allá de los límites de su propia constitución simbólica, automaximizándose en su vida como valor siempre en aumento. Este nuevo tipo de exigencia superyoica empresarial donde la propia vida, por vulnerable que sea, debe ser tratada como un gestión de sí, va acompañada de consejos neurocientíficos, técnicas de rendimientos personales, etc. Su reverso inevitable, tratándose de una presión superyoica capitalista, es el sentimiento de endeudamiento permanente en un presente absoluto desimbolizado y deshistorizado, y sus manifestaciones más evidentes son la epidemia de depresión, las adicciones, los ataques de pánico y la promoción de una vida 'neurofarmacológica' entregada a una adaptación imposible a los flujos circulares y sin corte del discurso capitalista. Es notable que muchos psicoanalistas, haciendo honor a la tradición liberal a la que pertenecen, enmascaran esta cuestión con la vieja coartada de Democracia o Totalitarismo, como si aún estuviéramos en tiempos de Freud. Y lo que es más grave, ocultando a qué orden internacional quieren sumar al psicoanálisis.



M. P. – La actual ofensiva regional del neoliberalismo tiene entre sus prioridades a tres de las naciones que más decididamente podrían dar sustento a la Unión Sudamericana de Naciones (Unasur): Brasil, Argentina, Venezuela. La demonización internacional del chavismo y de la Revolución Bolivariana es de larga data y de una extensión y una intensidad inusitadas. No se mencionan los cientos de periodistas asesinados en México ni sus miles de desaparecidos, ni el ominoso quiebre institucional parlamentario en Honduras, Paraguay, Brasil. Tampoco es seguramente una casualidad que Venezuela posea inmensas reservas de petróleo, superando incluso a las de Arabia Saudita. Lo curioso es que a esa ofensiva se suman ahora efectivamente sectores que han pretendido mantenerse siempre a una distancia prudencial de la política, rehusándose a renunciar a una 'abstinencia' bienpensante, como es el caso de los psicoanalistas. La cuestión de Venezuela está muy presente en los discursos recientes de J.-A. Miller y muy articulada a la creación de Zadig por parte de la Asociación Mundial de Psicoanálisis.

J. A.- Por mi parte, con todo mis respetos, creo no haberme equivocado cuando desde hace años me dediqué a trabajar en la relación psicoanálisis-política desde la "izquierda lacaniana", donde nunca quise superponer mis textos a mi circunstancial adhesión al kirchnerismo ni a Podemos, cuestión de la que hablamos profusamente en el libro. A su vez, mi propósito manifiesto fue llevar Lacan a la izquierda y no a las Escuelas lacanianas. Del mismo modo, Zadig, con su formulario donde se excluye a los militantes políticos como si fueran los que estuvieran contaminados en su autonomía con respecto al discurso analítico, me parece un error histórico serio. Hay muchos independientes que, bajo la máscara de la Democracia y el Estado de derecho, muestran una nueva manera de traducir el ejercicio del análisis del uno por uno y el no-todo como coartada neoliberal para impugnar los proyectos colectivos de vocación emancipatoria. 



M. P. – Te recuerdo los últimos versos de Silvio Rodríguez de su 'Canción urgente', una urgencia que urge a Latinoamérica toda: 'Te lo dice un hermano que ha sangrado contigo / te lo dice un cubano / te lo dice un amigo'.

J. A. − Sin duda lo que vós me preguntás me lo dice un amigo. 





*    Mario Pujó: Psicoanalista. Lic. en Psicología. UBA (1975). DESS en Psychologie Clinique            Paris V (1979). Ha realizado actividad docente y de supervisión en distintas instituciones, y        publicado en diferentes revistas especializadas. Autor de los libros: "La práctica del                    psicoanalista" y "Lo que no cesa del psicoanálisis a su extension". Dirige desde 1992 la              revista: Psicoanálisis y el Hospital - Publicación semestral de practicantes en Instituciones        Hospitalarias (Ed. del Seminario)










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