Si se pudiese predicar alguna virtud respecto del conflicto que hoy sufre Venezuela, es la de haber transparentado la política de fondo que explica los vaivenes que viene padeciendo América Latina en estos años. En Anacronismos, el director de El Cohete, Horacio Verbitsky, describe la descarada intervención de los Estados Unidos en su patio trasero y la razón central de su embestida, así expresada por el asesor de Seguridad Nacional John Bolton: "Sería una gran diferencia económicamente para Estados Unidos si conseguimos que empresas petroleras americanas participen en la inversión y producción de petróleo de Venezuela". Parafraseando a Bill Clinton: Es el petróleo, estúpido. Y a través del petróleo, el deseo de la potencia del Norte de disponer de las riquezas de América Latina sin tener que andar pidiendo permiso y diciendo por favor.
Parece una burrada digna de otros tiempos, pero ocurre hoy. Como dice el sociólogo alemán Heinz Dieterich, que asesoró en su momento a Chávez, se trata del "asalto final del Imperio", impulsado por un Trump que, debilitado por su derrota en las últimas elecciones y ante el riesgo de un potencial juicio político, necesita ganar alguna batalla aunque sea — este es el único estilo pugilístico que domina — haciendo trampa. Y en este contexto, la Argentina se involucró alegremente en el ajedrez estratégico que enfrenta a Estados Unidos con China en el plano económico y con Rusia en la confrontación militar, lo cual supone exponernos a las caricias nucleares que estos monstruos están en condiciones de prodigar.

Pero, ya que veníamos hablando de burradas: Susana Lara sigue tirando del piolín de las propiedades sureñas de la Reina Máxima, que paga anualmente — no se rían, che — 82 dólares anuales en materia de impuestos por casi 3.000 hectáreas de campos en Río Negro. Mónica Peralta Ramos resalta la importancia de la resistencia al tarifazo demencial, que pegó un nuevo salto hacia el abismo en estos días. Federico Basualdo se pregunta dónde va la plata de la tarifa eléctrica. En La Bonaerense retoma las riendas, contamos que la tristemente célebre fuerza de seguridad ha vuelto a liberarse del control democrático, como en épocas de Duhalde, para dedicarse al juego que mejor juega y más le gusta: recaudar a piacere. Y Ernesto Rodríguez III analiza el decreto al que se le confirió velocidad olímpica con la intención de privatizar el deporte argentino.

Diana Wassner de Memoria Activa, otra vez Elbaum y Graciana Peñafort ponen la lupa en las reverberaciones interminables de la Causa AMIA. Damián Loreti alerta sobre un caso judicial que, desde Salta, amenaza avanzar sobre la libertad de expresión. Ale Dandan entrevista al politólogo José María Gómez sobre el poder militar en Brasil. En Las mujeres que resisten al fracking, María Belén Álvaro analiza el extractivismo como "una actividad expoliatoria, masculina, heterosexual, blanca y de clase media, con rasgos de apropiación violenta". Y Federico Nacif continúa la discusión de las últimas semanas sobre el tema de la energía en la Argentina de hoy, apuntando a un programa político que potencie al sector.
Parece ser que los únicos arrepentidos de este mundo no son aquellos a quienes se involucra con las fotocopias de los cuadernos. Sebastián Soler descubre a un arrepentido del FMI, que cuenta que con tal de obtener el resultado financiero que busca, el organismo se ne frega en la cuestión del crecimiento económico de los países que fiscaliza. Juan Carlos Tealdi nos insta a aprovechar el momento crítico. Y Agustina Paz Frontera presenta un acontecimiento teatral que indaga sobre los femicidios y la violencia machista, que no aflojan.

Por suerte hay lugar para algo más que lágrimas y bronca. Victorio Paulón sostiene que, en materia de conflictos sindicales, el gobierno viene sufriendo una derrota por día. Sonia Alesso hace foco en una de esas victorias de los laburantes y la comunidad educativa, la que impidió el cierre de las escuelas nocturnas. Adrián Paenza sigue desasnándonos en materia de bitcoins. Jorge Pinedo recomienda el libro que homenajea a aquel periodista y militante que fue el Tarta Barraza. Y yo me agarré de una célebre novela de Joseph Heller para preguntar en voz alta si los argentinos no hemos caído en una trampa-19.
También la seguimos con la historieta de HdP y con el documental De facto. Y si aun así sigue habiendo algún lector que necesite recomponer su ánimo, no existe nada que Bach y Piazzolla no puedan enmendar.
Hasta la órbita de la semana que viene.
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