
lunes 20 de febrero de 2017
Informe Especial
El peronismo demora la muestra de unidad
Cruces, insultos y ausencias en la previa hicieron fracasar la cumbre en Santa Teresita. Indefinición sobre la candidatura de Cristina y las dudas de Randazzo.
A través de una saga de encuentros y congresos iniciados a mitad del año pasado, el peronismo bonaerense tenía la intención de dar pasos concretos para contener bajo una misma estructura partidaria a los variopintos y heterogéneos grupos que lo componen. Bajo ese proceso se programó el congreso partidario en Santa Teresita. Sin embargo, dos hechos ocurridos en los últimos días alteraron el curso: los fuertes cruces –con insultos incluidos- que se dieron entre los diferentes bloques peronistas en la sesión del miércoles en Diputados, y la fuerte presión del kirchnerismo de imponer a Cristina Fernández como única candidata a senadora nacional.
Desde lo formal, el objetivo del encuentro era debatir la situación política, económica y social que atraviesa la provincia de Buenos Aires con un diagnóstico muy crítico hacia la gestión de la gobernadora María Eugenia Vidal. A su vez, plantear que un peronismo unido es la opción superadora al actual gobierno. Pero ese objetivo se topó con los episodios que se dieron en la Cámara Baja durante el debate de la reforma de ley de las ART. Sucedió cuando los diputados del bloque kirchnerista decidieron levantarse de sus bancas para no dar quórum y conminaron a sus colegas del Bloque Justicialista y del Movimiento Evita a que copiaran su accionar.
"Todo se define en base a lo que diga Cristina",
afirma el intendente Fernando Grey.
No todos piensan igual.
"Cagones, si se levantan no hay ", exclamaban desde el Frente para la Victoria. Pero los otros dos bloques se mantuvieron en su decisión de habilitar la votación. "Esta ley se votó con el culo, no con el botón", declaró después la diputada kirchnerista Teresa García. El cruce continuó por las redes sociales.
El episodio legislativo comenzó a poner en duda la presencia del Evita y el sector del peronismo que lidera Diego Bossio en el congreso partidario. El otro elemento que puso tensión al encuentro en la costa atlántica fue la propuesta electoral que empezó a hacer correr el kirchnerismo. Plantearon que Cristina Fernández –si finalmente decide salir a la cancha- sea la única candidata a senadora nacional, en tanto que para la lista de diputados nacionales, provinciales y concejales las internas se dirimirían en las PASO de agosto. Para el caso de diputados, la contienda sería entre Daniel Scioli y Florencio Randazzo quienes encabezarían cada lista en la interna. Debajo de cada uno de ellos, se alinearían los diferentes sectores en pugna.
El intendente de San Antonio de Areco, Francisco Durañona, integra el Grupo Patria –los intendentes más cercanos a Cristina Fernández- y fue designado como uno del os apoderados del PJ en el congreso celebrado a fin del año pasado en La Matanza. Es además uno de los principales impulsores de la idea de erigir a la ex presidenta como única candidata a senadora nacional y abrir la interna para el resto de los cargos legislativos. "Si Cristina decide competir, estamos todos de acuerdo que tiene que ser la única candidata", asegura ante Veintirés. "Que de ahí para abajo habilitemos la pelea interna me parece que es un iniciativa que va a ser vista con muy buenos ojos por la sociedad y que va a potenciar a los que surjan como candidatos para la elección de octubre", completa.
La propuesta comenzó a ganar adeptos en algunos intendentes del Grupo Esmeralda, refractarios hasta ahora del regreso de la ex presidenta. Quien lo expresó de manera más explícita fue Fernando Gray, jefe comunal de Esteban Echeverría. "Todo se define en base a lo que determine Cristina. Bajo ningún punto de vista la enfrentaríamos. Si decide presentarse, hay que reordenar todo el peronismohacia abajo", expresó esta semana. Aunque inmediatamente después aclaró que no hablaba como representante del Esmeralda sino a título personal. "La posición de Gray se explica porque es un intendente del segundo cordón del conurbano y es donde Cristina mejor mide. Pero el resto de los intendentes del Esmeralda no está tan convencido, aunque reconocen que nadie emparda el liderazgo de Cristina", señala un dirigente bonaerense que mantiene buen diálogo con todos los sectores, incluida La Cámpora.
Pero el plan "Cristina senadora" genera fuertes resistencias en otros sectores. Por empezar, en el randazzismo. El ex ministro de Interior sigue sin dar señales precisas acerca de cuál va a ser su rol en la contienda electoral pero no se baja del reclamo de ir a primarias y para todos los cargos. "No queremos más clamor ni condicionamientos, queremos primarias libres. Que decida el conjunto de la población con su voto", afirma a Veintitrés un dirigente muy cercano al ex ministro de Interior. Si finalmente participa, Randazzo irá por la candidatura a senador así tenga que competir con Cristina.
En el medio aparecen otros sectores que si bien ven razonable que Cristina sea la única candidata, esperan que la ex presidenta de señales más concretas de que realmente va a salir a jugar. "La desconfianza que muchos tenemos es que todos nos pongamos a laburar en función de ese armado y que finalmente Cristina se quede en el amague y nos imponga un Wado de Pedro o un Scioli", señalan a Veintitrés.
Con estos dilemas, el peronismo suspendió finalmente a última hora el encuentro en Santa Teresita para no resucitar escenas del pasado. "El peronismo de las trompadas y los sillazos no puede repetirse, ahí sí perdemos todos", reflexiona un dirigente casi a modo de ruego.


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