martes, 4 de octubre de 2016

¡Cuánto duele Colombia!


martes 04 de octubre de 2016



OPINIÓN



¡Cuánto duele Colombia!





Por       Eduardo de la Serna   *
Desde Bogotá


Es temprano para hacer un análisis, y más temprano aún para intentar vislumbrar cómo sigue esto. Sólo señalaré algunos aspectos desde la tristeza y la desazón.


1. Un grupo militante, al que con justicia puede calificarse de "derecha" hizo feroz campaña por el "no". Los máximos abanderados de esto fueron el ex presidente Álvaro Uribe y el ex procurador Alejandro Ordoñez. Algunas de sus frases fueron sin duda "pegadizas" para un electorado que eligió creerles:

  • Se le entrega el gobierno a la guerrilla

  • pronto Timochenko será presidente de Colombia

  • los acuerdos de paz impulsan la "ideología de género" (o hasta el "matrimonio igualitario).


Sobre esto señalo simplemente: si algo de malo tendría la guerrilla es el ejercicio de la violencia, y los tratados acordaban expresamente la "dejación de armas" (obviamente de la guerrilla, no del ejército) bajo control de las Naciones Unidas. Por tanto, esa supuesta "entrega" del gobierno (lo mismo que la posibilidad de que Timochenko sea presidente en el futuro) sólo podría ocurrir si fuera votado, algo que (y los resultados de hoy lo demuestran) es algo imposible en el presente colombiano. Reconozcámoslo: Colombia es una sociedad conservadora, y la posibilidad de un triunfo electoral del partido político devenido de las FARC es imposible en el presente colombiano. Pero, ¡además!, si un grupo político exFARC accediera por los votos a algún cargo, pues ¡de eso se trata la democracia! ¿O lo que se quiere es una democracia donde puedan participar "todos menos los que no nos gustan"?

Los sectores "ultracatólicos", o integristas, encabezados por Ordoñez, azuzaron el miedo a la "ideología de género" (algo para lo que el episcopado sí movilizó un importante número de colombianos, porque parece que para muchos de ellos es mucho más grave una pareja homosexual que secuestros o minas antipersonales, guerra o violencia). "Voy a votar 'no' porque los acuerdos defienden el 'matrimonio igualitario'", dijo una señora. No bastó que le dijera (¡y demostrara!) que ni siquiera la palabra "matrimonio" se encuentra en ninguna de las 297 páginas del acuerdo. Ya estaba decidido. Eligió creer la mentira.

Obviamente los poderosos, los ricos, los sectores más adinerados de Colombia fueron claros defensores del "no". Tener que "devolver" las tierras usurpadas a los 5.000.000 de desplazados les resultaría insoportable.


2. Los medios de comunicación no tuvieron una clara campaña. Se leía o escuchaba periodistas en favor de uno u otro punto. Quizás sólo la prestigiosa y plural revista La Semana fue la única que en el último ejemplar hizo clara campaña en favor del "sí". El diario El Tiempo (una suerte de La Nación colombiano, y que replica las noticias de "esa" prensa en las noticias argentinas) por momentos pareciera en favor de uno o de otro.


3. El episcopado colombiano, siempre conservador y temeroso eligió decir que "alentaba un voto responsable pero que no se manifestaba ni en favor del sí ni en favor del no. Algunos obispos (el de Cali, Darío de Jesús Monsalve – "todo ciudadano honesto dará su voto por el sí a los acuerdos" – y el presidente de la Conferencia episcopal Colombiana, Luis Augusto Castro, por ejemplo) han tomado posiciones más claras que la mayoría de sus "colegas". En el clero fue notable una gran cantidad de curas en clara y explícita campaña en favor del "no".


4. Lo que quizás resulta más incomprensible desde el exterior es el enorme ausentismo en las elecciones. Más del 60 por ciento de los colombianos de abstuvo de participar en el acto eleccionario. Es decir, (dejando de lado aquellos de la región Caribe que debieron ausentarse a causa del huracán Matthew) casi un tercio de los colombianos se manifestaron desinteresados de semejante tema.

Ya he perdido la cuenta de la cantidad de veces que he venido a Colombia desde mi primera vez en 1973. Sé que son más de 10. Nunca conocí a Colombia en paz. Al venir sabía que algo me podía ocurrir, sabía que en algún viaje un "retén de la guerrilla" podía tomarme de rehén, o podía ser víctima de una bomba. Era una posibilidad, como la de cualquier habitante de Colombia. Más adelante supe también que esa posibilidad se incrementaba por el florecimiento del paramilitarismo que gozaba de la "bendición" uribista. Pero ahora se agrega algo más…

Ahora sé que algo puede pasarme (como a cualquier colombiano), pero ya no será solamente un guerrillero o un "paraco" asesino, ahora sé que ese asesino cuenta con el acuerdo del pueblo colombiano y la indiferencia de la mayoría. ¡Y no sé si quiero eso! No sé si quiero volver a un país cuyo pueblo no está interesado en la paz (aunque muchos digan que su "no" fue para lograr "otros acuerdos", pero quieren la paz. Que me perdonen, ¡no les creo!).

Como dije, no sé cómo seguirá esto a partir de mañana, sí sé que en donde yo esté seguiré insistiendo en luchar por la paz, una paz fruto de la justicia, una paz que en estos difíciles tiempos latinoamericanos parece mucho más lejana, pero no por eso menos deseada. Habrá que volver a empezar en muchos temas y muchos lugares. La derecha no ha de tener la última palabra.


*   Coordinador del Grupo de Curas en Opción por los Pobres.





























OPINIÓN



Argentina-Brasil, antes y ahora




Por        Emir Sader


Desde que los gobiernos de Argentina y Brasil se han articulado como eje de los procesos de integración latinoamericanos, a partir de coincidencias fundamentales en la lucha en contra del neoliberalismo, sus presidentes, apenas elegidos, se visitaban mutuamente, como primer viaje internacional. Eran maneras de reafirmar esa alianza, esa amistad, ese cariño que se tenían Lula y Néstor Kirchner, Cristina y Dilma.

Fueron los mejores años de las relaciones entre los dos países y en los que más se avanzo en el intercambio entre ellos y en los procesos de integración latinoamericana. En los encuentos se hablaba de las relaciones estrechas entre los dos países, de la situación de América latina, del lugar del continente en el mundo. ¿Se acuerdan, hermanos, qué tiempos aquellos?

Eran encuentros llenos de pueblo, de participación de movimentos populares, de concentraciones en las plazas, de conversaciones con representantes de las fuerzas del campo popular. Eran dos países que se acercaban, que hablaban por intermedio de sus presidentes.

Hoy, ¿qué representa el encuentro de dos presidentes profundamente antipopulares como Mauricio Macri y Michel Temer? ¿En qué escenario se van a encontrar? ¿De qué temas van a hablar? ¿Cómo se van a defender de la hostilidad del pueblo argentino a los dos?

Será un encuentro siniestro, de dos presidentes que no representan a sus países, sino a los intereses del Imperio. Hablarán del FMI, del retorno del endeudamiento de sus países, compararán el nivel de recesión de sus economías, los niveles records del desempleo, de las manifestaciones populares en contra de ellos, de la hostilidad que alimentan hacia países vecinos como Venezuela, Ecuador, Bolivia.

Se defenderán del pueblo con barricadas, con tropas, con esconderse de las calles. Hablarán al final en entrevistas controladas con los medios que los promueven, no anunciarán nada en el camino de avanzar en la integración regional, al contrario. Nada de la construcción de formas de defensa comunes respecto de la crisis internacional del capitalismo.

No habrá nada de bueno a anunciar para sus pueblos. A lo mejor ni hablarán de los ajustes fiscales que los identifican, porque saben que solo contienen noticias malas para los pueblos.

Ya no será la relacion de acercamiento y fraternidad entre dos países y dos pueblos. Ninguno de los dos piensa en América latina como un sujeto político, ni a sus países como agentes de la integración.

Ni de elección es de buen tono hablar, dado que Temer llegó a la presidencia mediante un golpe y lo que más teme son las elecciones directas que el movimiento popular revindica en Brasil.

Los dos tienen en común intentos de reimplantar el modelo neoliberal que ha fracasado en los dos países, produciendo las peores crisis en Argentina y en Brasil en mucho tiempo. Tienen en común representar a los sectores que habían sido desplazados del gobierno por el voto democrático del pueblo de los dos países, a lo largo de mucho tiempo. Y hoy representan los intentos de restauracion conservadora en América latina.

No hay cómo no echar de menos las relaciones fraternales entre Néstor y Lula, entre Cristina y Dilma. Y las relaciones estrechas y solidarias entre Argentina y Brasil, como ejes de impulso de la integración latinoamericana.



























LA CONDUCCIÓN SINDICAL INSTÓ A ESPERAR QUE SE CUMPLA EL 

PLAZO DE DIEZ DÍAS DADO AL GOBIERNO


La CGT autoelogia su "prudencia"



Acuña y Schmid, miembros del triunvirato de la CGT, se mostraron entre los más moderados ante la falta de respuesta oficial. El bancario Palazzo reclamó la reapertura de las paritarias.

La conducción de la CGT espera tener buenas noticias del gobierno de Macri.



La reacción sindical frente a la tregua de diez días que la CGT concedió al Gobierno luego de entregarle un pliego de reclamos, dejó al descubierto el amplio abanico de posturas que existe al interior de la central sindical reunificada. Las declaraciones del ministro de Hacienda Alfonso Prat-Gay negando cualquier acuerdo con la CGT no alcanzaron para modificar la actitud de los gremialistas "dialoguistas", pero reafirmó el malhumor entre quienes creen insuficiente el todavía incierto bono de fin de año para compensar la escalada inflacionaria.
"No se habló específicamente de un monto para un bono de fin de año", señaló el barrionuevista Luis Acuña, uno de los integrantes del triunvirato de conducción cegetista. Sin embargo, Acuña volvió a desalentar la idea de un paro general. "¿Por qué no llamamos a un paro? Porque sería apretar. Lo prudente es agotar todas las instancias de diálogo que pueda haber. No queremos parar, queremos respuestas porque son los compromisos que se hicieron en campaña", señaló.
Otro miembro del triunvirato, Juan Carlos Schmid, ponderó la "prudencia" de la CGT. "Hemos tenido esta ronda de encuentros y esta prudencia a la hora de ver cuál es la resolución (del Gobierno)", dijo el titular de Dragado y Balizamiento. Schmid también dejó en claro que la "prudencia" tiene plazo: "no más de diez días", para que el Gobierno cumpla su compromiso de estudiar el pago de un bono de fin de año para los empleados y jubilados, además de "beneficiarios de planes sociales", y la "exención del pago de Ganancias del medio sueldo anual complementario de diciembre".
Para el secretario de Finanzas de la CGT, Abel Frutos (Panaderos) el bono deba alcanzar a todos y sostuvo que la demanda cegetista fue de "un bono de fin de año universal para privados y estatales y que contemple a los jubilados y a los que perciben asignaciones sociales" y puso la pelota del lado del Gobierno "que ahora debe responder".
Con todo, hay quienes no son entusiastas sobre la posible respuesta del Gobierno. El secretario administrativo de la CGT, Omar Plaini, admitió que tiene "pocas expectativas" en la respuesta porque "el que se quema con leche, ve una vaca y llora, y esto ya se vivió en los '90", "Si uno mira por estos diez meses de Gobierno, claramente queda establecido que solamente transfirió recursos a los sectores más concentrados de la economía, eso está muy claro, y los sectores populares son los que lo vienen pasando realmente muy mal", explicó. El dirigente de Canillitas y diputado insistió en que la central sindical no renunció a las medidas de fuerza: "El paro no se bajó de ninguna manera. Son diez días en los que el Gobierno tiene que dar respuesta a la agenda que planteó la CGT. Si no hay respuestas, hemos facultado al Consejo Directivo para un plan de lucha o para una medida de fuerza", afirmó Schmid.
Aunque enrolado en el sector "dialoguista", el secretario adjunto de la CGT, Andrés Rodríguez (UPCN), admitió el "impasse" en la negociación con el Gobierno pero le reclamó que advierta que hay "una situación de urgencia en vastos sectores poblacionales", a la hora de responder al acta de compromiso que firmó el jueves último con la CGT.
"Entiendo que el movimiento obrero debe ser responsable y medir los tiempos, hay que hacer entender que la CGT tiene una demanda insatisfecha y debe resolverla el gobierno", dijo el titular de la UOM Campana Abel Furlán. El metalúrgico y diputado del FpV, se refirió a la reapertura de las paritarias que cerraron "por debajo de la inflación" y la situación de la industria nacional a partir de la apertura de las importaciones: "Si no reactivamos la economía y el consumo no se van a reactivar las fuentes de trabajo", remarcó.
Fuera de la conducción cegetista, el bancario Sergio Palazzo es uno de los dirigentes más insatisfecho con la postura de la CGT. "Más que un bono de fin de año, hay que reabrir las paritarias", sostuvo. Comentó que su gremio ya comenzó un plan de lucha con "asambleas sorpresivas y cese de tareas" en horarios de atención al público para forzar la reapertura de negociaciones salariales con los bancos.

















OPINIÓN



La fábrica de subjetividad


Por       Ricardo Forster   *

El macrismo, sus frases y sus gestos que, de tanto repetirse, van vaciando su capacidad para sorprendernos pero no para ir generando un clima de época que entremezcla el revival de los 90 y la novedad de una nueva derecha cool, naíf y revanchista. Repasemos algunas de las más ilustres: "Los patriotas habrán sentido angustia cuando declararon la Independencia" (Macri), "El carnicero es un buen vecino que merece estar tranquilo con su familia" (Macri), "La nueva campaña del desierto, esta vez sin espadas, con educación" (Esteban Bullrich), "Vengo a pedirles perdón a los empresarios españoles", "La grasa militante y los ñoquis de la administración pública" (Alfonso Prat Gay), "La clase media baja pensó que podía comprarse un plasma y viajar a Miami" (González Fraga), "Los pobres tienen que entender que van a seguir siendo pobres" (Gabriela Michetti) y siguen las frases a gusto del lector. O esas puestas en escena que nos muestran a Macri y su mujer paseando en bicicleta por el Central Park, besándose en medio de la asamblea de las Naciones Unidas o inventando un viaje en colectivo, rodeado de vecinos, en el Gran Buenos Aires. Una alquimia de desenfado new age, espontaneidad preformateada cuidadosamente en los laboratorios del duranbarbismo, falsa credulidad, ignorancia, sentido de clase, agresividad edulcorada, desprecio y revanchismo convertidos en "políticas del consenso y la diversidad" son, apenas, algunos de los giros y tropos lingüísticos del presidente y sus funcionarios.
¿Errores? ¿descuidos? ¿ingenuidad del recién llegado a las mañas y los disfraces de la política? ¿ejemplo, como muchos tienden a creer, de chatura intelectual y de desprecio por la memoria histórica? ¿descuidos públicos de quienes han sido educados en los peores clishes de la clase dominante? Preguntas inmediatas de quienes sienten un rechazo visceral por lo que está ocurriendo en el país. Que nacen al toparse con un tipo de práctica política y de semblante mediático que, en general, prefiere optar, en muchos críticos del macrismo y porque resulta más fácil, por el desprecio ante la barbarie de una derecha sin pátina alguna de cultura, expresión sin más de la nueva clase de gerentes de empresa que solo tienen tiempo para los negocios y el consumo de alta gama. Preguntas que quizás pierden de vista lo que hay detrás de esas frases y esos gestos, que prefieren la respuesta fácil a la indagación más ardua y compleja que conduce al reconocimiento de nuevas prácticas cuya capacidad para incidir en el sentido común y en los imaginarios sociales es enorme.
Tendemos a olvidar que la operación política y económica que se está desplegando en el país apunta no sólo a producir cambios estructurales encapsulados en el indescifrable mundo de las altas finanzas, el mercado mundial y la circulación del capital, sino que, junto con esas transformaciones, se vuelve necesario, para garantizar esos patrones de acumulación, trabajar en la producción de nuevas subjetividades, en la invención de nuevas relaciones entre las personas, en el desmantelamiento de memorias y gestualidades que remiten a otras historias y a otras prácticas sociales e individuales. La "ingenuidad" y la supuesta "ignorancia" de muchas de las frases que escuchamos cotidianamente se vinculan con la imperiosa necesidad de construir personalidades que se correspondan con las novedades que trae esta nueva derecha. Hay una búsqueda sistemática de identificación y empatía especular.
En un libro fundamental dedicado a desentrañar la historia, las estrategias y la potencia hegemónica del neoliberalismo, los franceses Christian Laval y Pierre Dardot se detienen en el análisis minucioso de la dimensión cultural-simbólica, en las estrategias que sigue el capitalismo en su actual fase depredadora y expansiva para fabricar un "hombre nuevo" que pueda adaptarse a la vertiginosidad y a la potencia desestructurante que emanan de esa colosal mutación de la vida, en todos sus aspectos, que es la máquina neoliberal. El neoliberalismo se basa en la doble constatación de que el capitalismo ha abierto un período de revolución permanente en el orden económico, pero que los hombres no se han adaptado espontáneamente a este orden de mercado cambiante, porque fueron formados en un mundo diferente. "Esta es la justificación –sostienen Laval y Dardot en La nueva razón del mundo– de una política que debe tener como objetivo la vida individual y social en su conjunto. Esta política de adaptación del orden social a la división del trabajo es una tarea inmensa, escribe William Lippmann (uno de los primeros teóricos en fijar, desde una perspectiva que luego sería definida como neoliberal, el desafío del capitalismo ante el escenario abierto por la "Gran depresión" y la caída del viejo liberalismo del laissez faire en los años 30), que consiste en 'dar a la humanidad un nuevo género de vida». Es particularmente explícito en cuanto al carácter sistemático y completo de la transformación social que se debe producir. Más todavía, la política neoliberal debe cambiar al hombre mismo. En una economía en perpetuo movimiento, la adaptación es una tarea siempre actual con el fin de recrear una armonía entre la forma en que se vive y piensa y los condicionantes económicos a los que hay que someterse. Nacido en un Estado antiguo, heredero de hábitos, de modos de conciencia y de condicionamientos inscritos en el pasado, el hombre es un inadaptado crónico que debe ser objeto de políticas específicas de readaptación y de modernización. Y estas políticas deben ir hasta la transformación de la forma misma en que el hombre se representa su vida y su destino".
"Cambiar el hombre mismo" he ahí una decisión extraordinaria que nos muestra la complejidad del experimento que, desde hace por lo menos cuatro décadas, ha desplegado a nivel global el neoliberalismo. Cambio que debe operar en lo más íntimo de la personalidad, que debe permitirle al individuo sentirse identificado y atraído por las señales y demandas que emanan de la sociedad de consumo. Pero, sobre todo, una mutación en el vínculo con los demás que ya no puede responder, como antiguamente, a valores de solidaridad, participación y desprendimiento. Lo que se exige ahora es una personalidad que se lance a la competencia, que piense primero en sí mismo, que se disponga al goce incesante y que habite una cierta dimensión paranoica en la que los otros son portadores de riesgo. Sociedad de la fragmentación, hipérbole individualista que transforma a cada quien en supuesto administrador y gerente de su vida.
Las frases del macrismo, variopintas, apuntan a instalar un nuevo sentido común asociado a la meritocracia, el esfuerzo individual, la ética del emprendedor que se lanza a la conquista de los mercados, el repudio del populismo "asistencialista" que le impide a los pobres asumir una "cultura del trabajo", la rebaja sistemática de la idea y la importancia de la soberanía, la admiración del éxito y la riqueza como valores supremos, el sueño de una libertad sin frenos ni límites que, en general, se asocia con la libertad de consumir y de comprar dólares aunque no se lo pueda hacer porque se carece de los recursos para ello, el aplanamiento de la memoria histórica, su pasteurización y el abrumador dominio del instante presente como centro absoluto de toda referencia. "Seguir creyendo –sostienen Laval y Dardot– que el neoliberalismo se reduce a no ser más que una 'ideología», una 'creencia', un 'estado de ánimo', que los hechos objetivos, debidamente observados, bastarían para disolver de la misma manera que el sol disipa las nieblas matinales, es equivocarse de combate y condenarse a la impotencia". El neoliberalismo, piensan los autores, es un sistema de normas ya profundamente inscritas en prácticas gubernamentales, en políticas institucionales, en estilos empresariales. "Y también hay que precisar que este sistema es tanto más 'resiliente' cuanto que excede ampliamente a la esfera mercantil y financiera donde reina el capital: lleva a cabo una extensión de la lógica del mercado mucho más allá de las estrictas fronteras del mercado, especialmente produciendo una subjetividad 'contable' mediante el procedimiento de hacer competir sistemáticamente a los individuos entre sí. Piénsese, en particular, en la generalización de los métodos de evaluación, surgidos de la empresa, en la enseñanza pública: la larga huelga de los profesores de Chicago en septiembre de 2012 puso freno, al menos momentáneamente, a un proyecto de evaluación de los docentes en función de la tasa de éxito de sus alumnos, valorados mediante tests hechos a medida para permitir la calificación de los profesores por parte de sus alumnos, con la posibilidad de despedir a aquéllos cuyo alumnado obtuviera resultados insuficientes. Piénsese, igualmente, en el modo en que el endeudamiento crónico es productor de subjetividad y acaba convirtiéndose en un verdadero "modo de vida" para cientos de miles de individuos". En casi todos los países del mundo (ricos y pobres) la política de endeudamiento somete a los ciudadanos a un régimen de chantaje del que no pueden escapar.
El macrismo apunta a convertirse en un cultura, no simplemente en un partido político más que se alterna con otros en el ejercicio del gobierno. Su principal objetivo es modificar el paisaje de la sociedad, es apropiarse de las subjetividades para adaptarlas a las exigencias de la sociedad del conocimiento, de la información y de la competencia. Busca naturalizar los valores que se desprenden del capitalismo neoliberal capturando lenguajes y cuerpos, deseos y sueños. Y para ello echa mano de sus estrategias discursivas, de sus frases hilarantes, de su "ingenuidad" de recién llegado al que quieren hacerle pagar el derecho de piso pero que logra la simpatía del hombre y la mujer comunes. El macrismo es el intento de transformar la política en un instrumento jurídico-administrativo y en una retórica de gerentes de empresa. Discípulo fiel del neoliberalismo busca instalar una fábrica inmaterial que produzca los insumos simbólicos indispensables para la consumación de la servidumbre voluntaria.

*    Filósofo y ensayista, ex secretario de Coordinación Estratégica para el Pensamiento Nacional.



















DESTRUYERON EL PARQUE ACUÁTICO DE LA TUPAC


Saqueos y destrozos

La pileta y los vestuarios del parque quedaron en ruinas.

Por         Adriana Meyer

Sólo en el marco de un irracional ensañamiento puede ser ubicada la destrucción del parque acuático que la agrupación Tupac Amaru había construido en Libertador General San Martín, Jujuy. "Acá se ve cómo rompieron el kiosko, se robaron las ventanas, el techo, no es algo por necesidad sino para hacer daño", relató un militante de esa agrupación en un video que registró los destrozos producidos por desconocidos en todo el predio. "Con estos hechos se confirma el odio de clase que promueve este gobierno; haber destruido el polideportivo, que no era para beneficio de la Tupac sino para toda la gente de Libertador que no tenía otra posibilidad de disfrutar de una pileta en forma gratuita, da cuenta del pensamiento que tienen quienes nos gobiernan, que como dijeron, creen que los más humildes no tienen derechos", dijo a Página/12 el diputado provincial Juan Manuel Esquivel.
"El polideportivo, además, era un lugar fundamental de contención, donde los chicos se podían mantener alejados de las drogas a través de actividades sanas, y hoy les están negando también eso", agregó el legislador sobre este acto vandálico ocurrido pocos días atrás. Para describir cómo quedó desarticulada la actividad del parque acuático, el referente de la Tupac Amaru también recordó que "a esta situación se suma la falta de trabajo y de la continuidad de los profesores de educación física y auxiliares, producto del corte de flujo de fondos a las cooperativas". 
Durante varios días los militantesde la Tupac habían acudido a limpiar pero en cada oportunidad encontraban más destrucción.
En las imágenes también se ven los quinchos quemados, sólo quedaron en pie los palos y hasta los toma corriente fueron arrancados. Entre los escombros aún quedó en pie un retrato del Che Guevara. La pileta apareció dañada y llena de escombros, el baño ya no tiene techo y se robaron los lavabos, además de voltear una pared que dividía las duchas. "La única intención es hacer daño, mandaron personas para romper y robarse todo, es lamentable que el odio político de quienes nos gobiernan llegue a hacer estas cosas y duele que nos arrebaten algo que nos costó tantos días de trabajo y esfuerzo, las bancas rotas, los alambrados", dijo en el lugar Silvia Segovia, delegada de la Tupac Amaru en Libertador General San Martín.
Las imágenes que cierran el video que difundió el sitio La García son de la apertura de la temprada 2014-2015, y aparecen decenas de niños disfrutando del agua y de los juegos del parque polideportivo que fue inaugurado por Sala el 13 de enero de 2014. "La pileta de natación, la cancha de básquet, los juegos y los quinchos fueron hechos para que la familia se vuelva a integrar, antes no tenían un lugar para pasarla juntos y con estas obras queremos beneficiar a todo el pueblo de Libertador, porque acá no se va a cobrar un solo peso para su ingreso", había dicho en ese momento la dirigente encarcelada desde hace casi nueve meses.
"Es una gran tristeza que lo que construimos con tanto esfuerzo esté todo deteriorado, estuvimos mucho tiempo trabajando para conseguir estas piletas, era un anhelo porque acá no tenemos algo público, era la primera creada con mucho sacrificio de los compañeros", apuntó Segovia. "Una está mal porque Milagro está presa, pero tenemos la esperanza es que ella salga, y con su fuerza vamos a reconstruir todo lo que han arrasado, todo lo que quedó pendiente", agregó.


















RADICALES ALFONSINISTAS Y KIRCHNERISTAS CELEBRAN EL 

YRYGOYENISMO


La continuidad de un proyecto



Cristina Kirchner participará junto a Sergio Palazzo, Leopoldo Moreau, Gustavo López, Leandro Santoro y Mempo Giardinelli en un acto, pasado mañana en el microestadio de Atlanta, para celebrar el centenario del gobierno de Yrigoyen.
Por         Julián Bruschtein

"Va a ser un homenaje a la soberanía popular y a la continuidad del proyecto nacional y popular", destacó a Página/12 el dirigente radical Gustavo López anticipando el acto del jueves en el que se recordará la primera vez que un presidente, el radical Hipólito Yrigoyen, fue electo en las urnas bajo la ley Sáenz Peña. Está confirmada la participación de la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner, del gremialista combativo de la CGT Sergio Palazzo y del escritor Mempo Giardinelli.
"Yrigoyen fue el primer caudillo nacional y popular, que llegó a la presidencia por el voto de la mayoría del pueblo masculino y lamentablemente también fue el primero que fue derrocado después", señaló a este diario el radical Leopoldo Moreau, que con López y Leandro Santoro conforman el partido MNA (Movimiento Nacional Alfonsinista)-Forja, una fusión de dos espacios radicales aliados al kirchnerismo. Los tres dirigentes del radicalismo popular también serán oradores en el acto que se realizará en el microestadio de Atlanta a partir de las 18.30, y donde habrá pantallas y sonido para que quienes no logren ingresar puedan seguir el acto desde afuera.
"Con la figura de Yrigoyen como eje, vamos a homenajear la soberanía popular y la continuidad del proyecto nacional y popular que tiene su línea histórica en Yrigoyen, (Juan Domingo) Perón, (Raúl) Alfonsín, Néstor (Kirchner) y Cristina (Fernández de Kirchner)", apuntó López al salir de una reunión para definir los pormenores del acto. La intención es reivindicar los nombres de quienes encarnaron desde la presidencia las necesidades populares a partir del voto universal, obligatorio y secreto que se completó con la integración de las mujeres a partir de 1952 bajo el impulso de Eva Perón.
Con la confirmación de la participación de la ex Presidenta y Palazzo, los organizadores calculan una gran asistencia que se sumará a los militantes radicales propios que se movilizarán hasta el barrio de Villa Crespo. Será la primera vez que la dirigente peronista se codeará con el sindicalista bancario, quizás el más combativo de la CGT desde que el macrismo llegó a la presidencia en diciembre de 2015 y que planteó un paro en el comité central confederal en el que se unificó la organización obrera.
"Entendemos que hay que celebrar la figura de Yrigoyen no solo como un radical, porque fue un dirigente que se transformó en una figura mucho más amplia", aseguró Moreau y enumeró algunos de los logros del yrigoyenismo que todavía hoy resuenan en el campo nacional y popular como "la creación de YPF, la reforma universitaria y el otorgamiento de personería gremial a los sindicatos", entre otras decisiones políticas que perduran como logros de la primera gestión radical. "Con Yrigoyen se abre un período popular que se frustró con el primer golpe de Estado, algo que también sufrieron, o golpes o intentos, Perón, Alfonsín, Néstor y Cristina", agregó el dirigente alfonsinista.
"Es un homenaje a la democracia popular", destacó López que integró el gobierno kirchnerista como funcionario y agregó que "el eje va a estar centrado en un homenaje al pueblo, al proyecto, y a Yrigoyen". Para el ex subsecretario general de la Presidencia el escenario de la democracia dejó en la historia una instancia de "bifrentismo: por un lado el frente del campo nacional y popular que integramos radicales, peronistas y socialistas, entre otros, y por el otro el frente neoliberal conservador integrado también por radicales, peronistas y socialistas". El dirigente radical apuntó que "ni nosotros nacimos el 10 de diciembre de 1983 con la llegada de Alfonsín a la presidencia, ni el kirchnerismo nació el 25 de mayo del 2003. Somos todos la continuidad del proyecto nacional y popular", sintetizó al explicar el sentido del acto.


















HORACIO VERBITSKY Y SANTIAGO CANTÓN EN UNA VISITA AL SITIO 
DE MEMORIA DE LA EX ESMA


Un diálogo con el presente




El presidente del CELS y el secretario de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, que fue secretario de la CIDH, oficiaron de "guías" en el ex centro clandestino para recordar la visita del organismo internacional de 1979.

Santiago Cantón, Alejandra Naftal y Horacio Verbitsky.

Por         Alejandra Dandan

La visita estaba terminando. Se había escuchado a una mujer incorporar durante el recorrido el nombre de Néstor Kirchner. "Yo entiendo todo lo que dicen, pero quiero decir que eso fue posible porque hubo un presidente como Néstor Kirchner". La visita de las Cinco en el Museo Sitio de Memoria ESMA en ocasión del aniversario de la inspección de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos en 1979, concluía el paso por el Sótano, primer lugar al que eran conducidos los detenidos para las torturas y última escala antes de los traslados en los vuelos de la muerte. A partir de allí, el presidente del Centro de Estudios Legales y Sociales (CELS), Horacio Verbitsky, caminó en dirección al antiguo salón Dorado. Lo siguió Santiago Cantón, secretario ejecutivo de la CIDH entre 2001 y 2012 y ahora secretario de derechos humanos del gobierno de Cambiemos en la provincia de Buenos Aires.
"Argentina es reconocida en el mundo porque no sólo tuvimos el Juicio a las Juntas en 1985, con Raúl Alfonsín, y fue el único país en la historia en el que un gobierno democrático llevó ante los tribunales a una dictadura recién concluida." – dijo Cantón –  "Sino que después se inició el proceso bajo el gobierno del presidente Kirchner. El país tuvo una comisión por la verdad y juicios regulares a todos los militares, no existe otro país con este antecedente, esto está construyendo verdad en un contexto de consolidación de las democracias en toda América latina". Poco antes, el secretario de Derechos Humanos de la Nación, Claudio Avruj, había dicho que el proceso de memoria, verdad y justicia es política de Estado. Pero el presidente del CELS, en esta última escala, tomó nuevamente la palabra. Las decenas de visitantes fueron así testigos mudos de un diálogo que durante tres horas tanteó puntos de conexión entre dos universos en busca de un territorio común, aquello consolidado, ya imposible de discutir, base de los pactos fundantes de la democracia argentina.
"Creo que las instituciones militares felizmente están retrocediendo en América latina, pero no diría que esta es la situación ideal de las democracias", dijo Verbitsky, como respuesta. "Creo que episodios sumamente importantes como Brasil no se compadecen con estados democráticos plenos, hay manipulación de la justicia, de la prensa corrupta, en contra de las democracias. Desde organismos como el Cels no puedo dejar de decirlo". Poco antes, había hecho alguna referencia a Mauricio Macri. Siempre a propósito de la CIDH y de las derivaciones de sus informes, dijo que Argentina, Brasil y Uruguay tuvieron procesos parecidos pero un decurso distinto en el camino de justicia porque "las resoluciones son letras muertas si no hay sociedad que reclama, no van a tener aplicación". Allí dijo que el reconocimiento de esto "no es porque a su Presiente le guste, es porque la sociedad lo exige y no puede evitarlo". Cuando se acercaba el final, ante ese reconocimiento de Cantón, agregó: "Respecto de la mención que hizo Santiago del ex presidente Kirchner, viniendo de un funcionario del actual gobierno, yo le agradezco pero –agregó– cuando él (Kirchner) llegó al gobierno había 100 militares presos por obra de la sociedad civil. Nosotros le dimos el piso para que hiciera lo que hizo. Siempre dicen que nos usó. Decimos que sí. Y le agradecemos que nos haya usado. Ojalá otros nos hubiesen usado también, nos hubiese encantado, pero nadie quiso hacerlo de esa manera".
La Visita de las Cinco se realiza cada último sábado de mes desde marzo. La próxima será el 29 y como octubre es el mes de la Identidad, participarán Víctor Penchaszadeh, uno de los genetistas que ideo el "índice de abuelidad", que sirvió para identificar a los nietos antes del ADN y Ezequiel Rochistein Tauro, un joven que nació en la maternidad clandestina de la ESMA.
Son visitas especiales al edificio declarado monumento histórico y prueba judicial de los juicios de lesa humanidad, durante las cuales su patrimonio intangible y la intervención museográfica son atravesadas por la mirada de los invitados. Los espacios tomaron formas de un cuerpo ante los integrantes del Equipo Argentino de Antropología Forense. De evidencia judicial con la fiscal del juicio ESMA. De pasaje hacia el pasado con la amiga de Berenice Chamorro, Andrea Krichmar, que allí mismo activó un diálogo pendiente durante cuarenta años con su madre. O de asistente mudo para un diálogo indispensable, como esta vez.
"Bienvenidos", dijo Alejandra Naftal, directora del Museo, creadora del espacio, como dijo el presidente del CELS. "Este lugar representa el piso social en común que tenemos para la construcción del futuro de la sociedad argentina -señaló–. Este edificio dice que acá no hubo una 'guerra sucia' sino un terrorismo de Estado. Sabemos que las batallas nunca están ganadas del todo, y que cuanto más transitamos estos lugares, más vemos cómo la historia ilumina el presente". Cedió la palabra a Avruj. Y presentó a los invitados: Verbitsky, Cantón y Sebastián Lacunza, director del Buenos Aires Herald, encargado en esta oportunidad del "registro de campo". Un diario, dijo él, gracias al cual algunos hoy dicen que están vivos, "pero del cual me gusta hablar de modo realista. Cuando hablo de esos años, tengo que decir que en 1976 y 1977 Buenos Aires Herald apoyó la dictadura, incluso de forma enfática, como lo hicieron la mayoría de los medios argentinos. Pero la reacción que hubo en el diario frente a lo que estaba ocurriendo hizo que el entonces director, Robert Cox, tuviera que dejar el país. Por eso creo que tiene un mérito especial, el haber reaccionado de una forma inesperada tanto ante lo que era su círculo más cercano, profesional, intelectual o su familia".
Antes de atravesar las puertas para comenzar la visita, Verbitsky dijo lo que tenía que decir. "Acabo de recibir una comunicación del colectivo de un lugar como este, el Sitio de Memoria del Faro de Mar del Plata, un lugar donde funcionó la Escuela de Suboficiales de Infantería de Marina, ESIM. Me dicen que el Ministerio de Seguridad de la Nación estaría por establecer ahí una sede operativa de la Policía Federal, por eso aprovecho a pasar el comunicado a los funcionarios que nos acompañan –les dijo– porque estoy seguro de que cuando hay conciencia, estas cosas pueden rectificarse". Alrededor, se escuchó, rápidamente, la respuesta: ya está resuelto, dijeron.
Entre los visitantes hubo un grupo de sobrevivientes: Alfredo Ayala, Mantecol, del equipo de mantenimiento forzado, Luis Gómez y Alejandro Clara, uno de los sobrevivientes que se acercó a dar su testimonio a la justicia el año pasado. Entre las personas cercanas a los organismos de derechos humanos estaban Laura Conte, Marcos Weinstein, Graciela Palacio de Lois, Eduardo Basualdo, Coco Blaustein, Gastón Chillier. Había visitantes ya habituales de las visitas de las cinco, y llegados por primera vez.
El recorrido tuvo cuatro escalas, entre ellas los lugares donde el edificio habla de las operaciones de simulación que llevó a cabo la Armada para ocultar el funcionamiento del Centro Clandestino ante la Comisión Interamericana. Cantón mostró copias del cuaderno de entradas de la CIDH, con registros de denuncias de la región. "Este libro habla de la historia latinoamericana", explicó. En 1973, aparecen los ingresos de denuncias chilenas; en 1975 las argentinas. "Aquella visita marcó un antes y un después no sólo para la dictadura argentina sino para la propia historia de la Comisión". Verbitsky mostró un facsímil que escribió hace 40 años con los primeros datos del Centro Clandestino de Armada, como parte de los instrumentos de información destinados a quebrar la censura. "Es de octubre de 1976 y requiere una aclaración. Se titula ESMA: historia de la guerra sucia en Argentina, y es la denuncia que se hacía de los métodos militares. Por primera vez aparecen ahí nombres como los de (los represores Jorge) Acosta, (Antonio) Pernías y algunos otros, a raíz de informaciones que obteníamos dificultosamente". Cantón habló de la OEA, el organismo del que dependía la CIDH. "La mesa de la OEA estaba integrada por los gobiernos de la región que en sus dos terceras partes tenía dictaduras, de ahí es bastante impresionante ver como la CIDH, incluso en ese contexto, decidió hacer la visita a Argentina. Yo, después de quince años en la Comisión, puedo decir que los estados están todos los días tratando que la Comisión no haga algo".
La siguiente parada estuvo en el Hall, uno de los lugares que habla de los secretos escondidos por la Armada. Están las marcas de la escalera al Sótano, anulada ante la inspección de la CIDH. El hueco del ascensor del que hablaban los testimonios. Y rastros de la cabina telefónica desde donde los marinos obligaron a los prisioneros a comunicarse con sus familias para impedir que continúen los reclamos. Verbitsky nombró a Naríz, Horacio Domingo Maggio, militante de Montoneros, que logró escaparse de la ESMA y que antes de ser atrapado nuevamente, y asesinado, envió una carta a embajadas, prensa, dictadores e iglesia. "En libertad llegó a dibujar los planos que fueron enviados por correspondencia y esa es la razón por la cual los marinos decidieron modificar la estructura y desacreditar las denuncias", explicó. Y ahí habló del Silencio. "En agosto de 1979 todavía había 60 personas privadas de su libertad que fueron trasladadas a una casa de fin de semana del Arzobispado de Buenos Aires, que se llamaba El Silencio sobre un riacho del Tigre, donde (el cardenal Juan Carlos) Aramburu hacía asados y dormía las siestas y se festejaban las graduaciones de los seminaristas. Allí algunos prisioneros fueron torturados y otros obligados a realizar trabajos forzados".
De pronto, habló uno de los sobrevivientes. "De esa decisión nosotros nos enteramos tres meses antes", dijo Mantecol, escaleras abajo. "Estuvimos dos meses acondicionando el lugar cerca del Tigre. Nos fuimos con embarcación de la marina en la que llevaban madera y materiales y después trajeron una barcaza con los detenidos. A los marinos parece que la cosa les gustó porque nos dejaron trabajando doce horas por día y montaron una maderera".
Allí, cada quién subió escaleras arriba. Primero y segundo piso. Las 74 habitaciones destinadas a oficiales. Y más arriba, Capucha, Capuchita, Embarazadas, las zonas de los baños, el Pañol, la Pecera: los espacios de permanencia y reclusión de prisioneros. Alejandro Clara caminó a contramano de la marea humana con dos amigos cubanos en busca del lugar donde estuvo. Otros comenzaron el descenso hacia la Casa de Chamorro, Los Jorges y mas tarde el Sótano. Verbitsky habló de los vuelos, de Emilio Carlos Assales, Tincho. De los cuerpos en las costas uruguayas y de Adolfo Scilingo. "En ese momento cambia la sociedad porque hasta ese momento había dos versiones de los hechos, una de las víctimas, de los sobrevivientes, de la Conadep, de los jueces y algunos sectores reducidos de la sociedad. Y la otra era la de los militares, que por un lado negaban haber cometido los crímenes y por el otro decían: estuvo muy bien hacerlo. A partir de ese momento, – agregó ante ese espacio mudo de silencio –  dejó de haber dos versiones de los hechos".






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