
sábado 08 de octubre de 2016
PANORAMA POLÍTICO
Un mundo feliz

Por Luis Bruschtein
Susana Malcorra perdió todas las elecciones en la ONU porque un canciller argentino nunca podrá convertirse en secretario general mientras no se resuelva la cuestión Malvinas. Ningún país que mantenga un conflicto de soberanía no resuelto con una de las potencias del Consejo de Seguridad tendrá esa posibilidad porque ellas tienen la última palabra en la distribución de poder mundial. Por eso la campaña de Susana Malcorra estaba perdida de antemano, aunque tuviera el apoyo no muy firme de los Estados Unidos. No había ninguna posibilidad de que ganara y, por el contrario, la campaña por su candidatura puso en situación vulnerable para Argentina al tema Malvinas. Pero con esa campaña la canciller quedó bien posicionada en el escenario internacional para su desempeño futuro en el ámbito privado internacional, que es el escenario del cual proviene. Hace muchos años que su residencia está en el exterior.
Se supone que cuando un funcionario realiza una campaña para algún cargo internacional, debería pedir licencia. No es una cuestión formal o ética en abstracto, sino de fondo y muy concreta. Porque durante la campaña podría aprovechar su estratégica función para tomar decisiones que pongan su objetivo electoral por encima del interés concreto de su país. O porque la campaña que realiza puede hacerle perder legitimidad a las acciones que decida como funcionaria. Es decir, tomar decisiones simpáticas para los demás pero que perjudiquen los intereses del país. En todo caso hace más difícil explicarlas. Si no fuera por la complicidad de los grandes medios concentrados, esta doble situación de canciller y candidata tendría que haber sido por lo menos polémica. Lo mejor era pedir licencia. Porque en el medio de esa campaña se plantearon temas delicados, como el boicot a Venezuela en el Mercosur, tan requerido por Washington, y una declaración mistonga con Gran Bretaña por Malvinas muy favorable para el Reino Unido.
Es cierto que su campaña sirvió para plantear una problemática de género en las Naciones Unidas. Y por supuesto sirvió también para dar visibilidad internacional al incipiente gobierno de Mauricio Macri. Pero no es buena la imagen de un gobierno haciendo gestos hacia el mundo sobre Malvinas para ganar las elecciones en Naciones Unidas, donde el principal obstáculo era justamente el conflicto por las islas.
Ese fue el motivo también por el cual en ningún momento, ni siquiera cuando habló en la Asamblea General de la ONU, Macri se refirió al respaldo firme de todas las naciones de Latinoamérica y el Caribe al reclamo argentino de soberanía sobre las islas y contra el colonialismo británico. Es un tema que molesta a Gran Bretaña porque la ubica en plan hostil con toda la región.
Con Malvinas, a este gobierno le pasó lo mismo que a la dictadura. Despreció la solidaridad latinoamericana y además Estados Unidos nunca respaldará a fondo a la Argentina en un tema que lo confronta con Gran Bretaña. La Corona, consecuente, votó en contra de Malcorra porque no cederá a un contrincante espacios de poder que debilitarían su posición en el conflicto. Hablar de negocios sí, porque es un reconocimiento de hecho de la ocupación británica. Pero nada de ceder terreno. Es difícil imaginar que Malcorra no fuera consciente de esta situación.
Aceptar que se retire de las negociaciones la demanda argentina de soberanía en medio de una campaña para agradar a Gran Bretaña y seducir su voto en la ONU, colocó al tema Malvinas como moneda de mercantilismo electoralista. No fue justo para los caídos ni para los ex combatientes. Ni para un país que no ha terminado de cicatrizar sus propias heridas internas por ese conflicto.
Esa fue la imagen que proyectó aunque es cierto que ambas acciones diplomáticas relacionadas con Malvinas y el Mercosur están en el ADN de este gobierno conservador.
La visita del impresentable Michel Fora Temer sirvió para mostrar su compenetración con el mandatario argentino con respecto a Venezuela y el Mercosur en general. Es inaudito que un país del poderío, la riqueza y complejidad de Brasil y con su decisiva gravitación regional esté conducido por un personaje que fue elegido como elemento decorativo de una fórmula presidencial. Nadie lo quiere en Brasil. Y su gobierno solamente tiene el respaldo del 14 por ciento de los brasileños. Tanto Macri como Temer son el fruto insólito del reflujo de los gobiernos populares en la región. Hablan el mismo idioma. "Tudo joia" le dijo Macri a un Temer de madera frente a una ristra de chorizos en Olivos.
Con una legitimidad tan pobre y un respaldo aún menor, Temer ha tomado decisiones estratégicas que cambian de raíz la tradición de la política exterior brasileña, con lo cual renuncia de hecho a cualquier actitud de liderazgo regional para subsumirse en el coro de economías periféricas con gobiernos neoliberales que buscan un lugar a la sombra de Washington. La idea de ambos mandatarios de flexibilizar al Mercosur para que cada país establezca relaciones por su cuenta con los grandes centros económicos pulveriza la intención de fortalecer esa negociación haciéndola de manera conjunta con esas economías.
Obviamente la idea de Mercosur de Temer y Macri es diferente a la de Kirchner, Lula, Chávez, Evo Morales, Pepe Mujica y Rafael Correa. Después de dar un golpe parlamentario judicial a su presidenta Dilma Rousseff, Temer tuvo el tupé, junto con Macri, de reclamarle credenciales democráticas al presidente venezolano Nicolás Maduro que soporta una fuerte ofensiva interna y externa, incitada desde Miami. La decisión de negarle a Venezuela la presidencia del Mercosur que le correspondía puso al bloque regional al borde de la ruptura. En la concepción del neoliberalismo representado por Macri y Temer, el Mercosur no tiene relevancia, dejaría de ser un bloque para convertirse en otro sello de superestructura, en tanto sus países miembros confluirían hacia un nuevo ALCA con el Tratado del Transpacífico concebido para limitar la influencia de China y afianzar la hegemonía norteamericana. Hay quienes ya hablan de un Tratado Transatlántico similar al Transpacífico, en el que Brasil, Argentina y Venezuela tendrían un papel central. Pero para eso deben desbancar al chavismo venezolano y consolidar las propuestas neoliberales en Buenos Aires y Brasilia. En ese ordenamiento, como lo muestra la letra del Tratado del Transpacífico, las grandes corporaciones trasnacionales están equiparadas legalmente a los gobiernos de cada país. De alguna manera, Washington cede ese poder a las grandes corporaciones en un mundo que parece orientarse en una alucinación apocalíptica del futuro hacia la institucionalización de un doble gobierno. Uno formal organizado por el juego político y otro real controlado por las grandes corporaciones.
En su momento, Uruguay había planteado objeciones a la rigidez del Mercosur, pero ahora se convirtió en el principal defensor de la institucionalidad del organismo y rechazó la decisión de Brasil, Argentina y Paraguay de boicotear a Venezuela. El gobierno uruguayo es consciente que la hostilidad de Macri y Temer hacia Maduro esconde la intención de enfriar al bloque regional.
En todo el discurso de Macri, ya sea sobre la estrategia con Malvinas o con respecto al Mercosur, no se habla de bloque regional o integración regional. No existe este concepto cuando se habla de una economía abierta al mundo. Según esta cosmovisión mundial – spenceriana o peor aún, de un primitivismo malthusiano que asusta – existe una cantidad de naciones que pujan por incorporarse a un mercado global que se ordena según la fuerza de cada una. Es la división mundial del trabajo que defienden las trasnacionales y que se concreta en la forma de un mundo profundamente dividido entre muchas economías periféricas cada vez más débiles y empobrecidas, subordinadas a las pocas pero grandes economías centrales. Este sistema es el que provoca las guerras y las grandes corrientes migratorias en el planeta.
El neoliberalismo profundiza la brecha entre ricos y pobres por el desenfrenado proceso de concentración del capital que constituye su esencia. Lo mismo se produce entre países ricos y países pobres, donde la brecha se agranda cada vez más. En esa polarización, las franjas medias – de medianos recursos o de mediano desarrollo – tienden a desaparecer. Los países de desarrollo intermedio – con economías llamadas emergentes – como las de Argentina o Brasil, son los que más tienen para perder.
OPINIÓN
Juristas y jueces de pacotilla
Por Julio Maier *
Un venerado jurista cordobés escribió un día un artículo que tituló "Una desfiguración de la Constitución", e insistió tiempo después: "Una nueva desfiguración...", en alusión a la distinción entre la competencia judicial "federal" y la "provincial". Como si no bastara con la ridícula organización judicial porteña, la Corte Suprema acaba de tomar nuevo partido en el asunto y reclamado su parte en el absurdo. En un territorio tan pequeño como el de la capital de la República, existen tres "jurisdicciones judiciales", esto es, en el mundo real, tres organizaciones judiciales distintas, la "federal", la "nacional" y el Poder Judicial de la actual C.A.B.A., algo que no se repite en territorios de ese tamaño en ningún lugar del mundo. Un absurdo para delirio de los abogados y funcionarios judiciales "chicaneros" que pueden eternizar la investigación de, por ejemplo, una "muerte dudosa" (el fallecimiento de la persona no es dudoso sino que lo único dudoso es la criminalidad del hecho o del resultado) por generaciones de generaciones mediante el simple recurso de plantear "cuestiones de competencia" entre las posibles tres jurisdicciones judiciales.
Primitivamente, se había distinguido a unos como "jueces de la Constitución", los "federales", hoy conocidos por su sede, Comodoro Py, y a otros como "jueces de la ley", aquellos "ordinarios" o "nacionales" organizados por la ley en el ámbito territorial de la capital de la República (ver Constitución nacional, art. 116, numeración actual). Se confundía a la ciudad capital, Buenos Aires, con una Provincia y así los ordinarios surgían de la ley de organización de los tribunales y, en cambio, los federales reconocían su base en la Constitución federal, sección dedicada al Poder Judicial. Muy pronto, pero seguramente antes de promediar el siglo anterior, la Corte Suprema acabó con el equívoco: todos los jueces y los tribunales del Poder Judicial de la Nación tenían su fuente básica en la Constitución nacional (art. 108, numeración actual) reglamentada por la ley de organización judicial que regulaba sus competencias, si se quiere de una manera irracional, al establecer dos organizaciones judiciales en un mismo territorio como si la ciudad de Buenos Aires fuera una provincia argentina. Todo se agravó con la reforma constitucional de 1994, al crearse la C.A.B.A. y, con ella, otra jurisdicción judicial, la tercera en discordia.
La Corte Suprema acaba de volver sobre sus pasos: ha establecido que la "muerte dudosa" (¿suicidio?, ¿crimen?) de un fiscal, aparentemente "federal", es, también aparentemente, en razón de la persona, en este último de los casos, de la víctima, competencia clara de la "jurisdicción federal de la capital", incluso sin que juegue frente a la "duda" (¿?), de manera alguna, el principio de aquel tribunal que previno.
Supongo y espero que ésta, mi opinión sobre un hecho de trascendencia pública, no será tomada como una "operación mediática montada por Página/12 para cubrir un asesinato". Por si acaso: no pertenezco al elenco profesional de Página/12, aunque soy "hincha" del periódico que publica a veces mis opiniones.
* Profesor emérito de DP y DPP, UBA
NUEVO DOCUMENTO DE LOS CURAS EN LA OPCIÓN POR LOS
POBRES
Curas contra el modelo neoliberal
El grupo de sacerdotes condenó la detención de Sala y el silencio en casos de corrupción como el de Michetti. Críticas a la política económica, el Poder Judicial y la violencia de las fuerzas de seguridad.
Siguiendo con la práctica iniciada meses atrás, el llamado Grupo de Curas en la Opción por los Pobres (GCOP) emitió su carta número 17, destinada a informar a sus feligreses y a la sociedad sobre la situación social y política y, al mismo tiempo, emitir su propia posición. El GCOP está integrado por sacerdotes católicos de todo el país que trabajan en medios populares. En este caso los curas sostienen que "las víctimas crecientes del modelo neoliberal vigente en nuestro país nos exigen hablar proféticamente sabiendo que su situación puede cambiar y ¡debe cambiar!". Y agregan que "creemos que Dios no nos perdonaría callar ante tanta muerte planificada". Por eso, subrayan "queremos decirle a cada argentina y argentino que 'su fe lo ha salvado', pero para ello necesitamos políticas, verdades, iniciativas de una verdadera salvación. Lamentablemente vemos todo lo contrario".
En un extenso documento de 17 páginas, los Curas comienzan recordando y condenando los "262 días de detención de Milagro Sala, presa política" buscando "reclamar y sacudir la sordera oficial (provincial y nacional) ante esta flagrante injusticia y abuso impune de autoridad". Como contracara denuncian la "impunidad flagrante" en el caso de los "papeles de Panamá", advierten sobre "el desparpajo oficial y la exasperante complicidad en el silencio de quienes debieran levantar la voz (poderes judiciales, legislativo y prensa) ante estos evidentes casos de corrupción".
Saliendo al rescate de la política, el GCOP afirma que "como seguidores de Jesús, el predicador del Reino de Dios, nos parece muy importante valorizar la política como la forma más amplia y profunda del amor, como búsqueda del bien común, como militancia por más y mejor vida para todos y todas". Se lamentan en cambio que "muchos, colonizados por la hegemonía comunicacional, se quejaron ayer por la 'herencia recibida', y hoy contra la sistemática mentira macrista con lo cual triunfa la antipolítica". Advierten los Curas que "esto es 'caldo gordo' para los poderosos, desaliento para los débiles y sirve para justificar la represión a los 'loquitos' politizados".
En otras partes del documento se critica la diferente consideración que los medios de comunicación hacen respecto la llamada "corrupción con K" mientras "se disimula o invisibiliza" lo que ocurre con la vicepresidenta Gabriela Michetti. "Solo quisiéramos pedirle a la Sra. Michetti que no hable en nombre nuestro" cuando sostiene que "nadie piensa que soy corrupta", sostienen los Curas.
Respecto del presidente Mauricio Macri y acerca de la estrategia publicitaria oficial mostrando imágenes familiares del mandatario el GCOP afirma que "si quieren mostrar un gobierno de familia y hasta a su perro Balcarce, nos gustaría verlos viviendo y comiendo en las barriadas pobres y con el poder adquisitivo de los salarios de la víctimas de este gobierno que hundió a miles de familias debajo de los índices de pobreza".
Dicen también que "el Poder Judicial parece no hacer sino cosas que confirman la sistemática victoria de los poderosos y el desinterés por los pobres". Y denuncian que la política de derechos humanos está "en peligro". Al respecto señalan los Curas que "en coherencia con lo vertido oralmente y viendo como el concepto de terrorismo de Estado es trastocado por el de 'guerra sucia' o puesta en duda la extensión del terror y del exterminio con declaraciones negacionistas sobre el número de 30.000 desaparecidos, el Poder Ejecutivo sigue adelante con su política de obstaculizar el avance de la investigación y juzgamiento de los crímenes de lesa humanidad creando situaciones de impunidad para el juzgamiento de los participantes civiles del último proceso militar. La reducción de un 12 por ciento en el presupuesto 2017 en esta área es un simple ejemplo de esto", concluyen. Reclaman además a la gobernadora bonaerense María Eugenia Vidal que "saque del abandono en que se encuentran los Espacios para la Memoria y la Promoción de los Derechos Humanos en la Provincia de Buenos Aires".
En otras partes del documento, los Curas describen de manera minuciosa hechos de violencia y atropello cometidos en distintas partes del país tanto por fuerzas de seguridad como por "bandas armadas" en perjuicio de jóvenes y trabajadores, en algunos casos de organizaciones sociales.
No faltan tampoco algunos párrafos duramente críticos para los dirigentes sindicales. "Ya lo hemos señalado: este modelo 'genocida por goteo' no funciona sin sindicalistas cómplices y sin represión". Los Curas se preguntan "cuál es el motivo por el cual frente al ostensible deterioro del salario y el empleo los responsables de la central obrera llevan meses evitando hablar de un paro nacional y ningunean la presión de las bases trabajadoras y desocupadas". Para concluir de inmediato que "esta demora sin argumentos nos lleva a pensar que han negociado con el gobierno en contra de los trabajadores".
Los Curas "celebramos la aparición del 'nieto 121', que en esta caso nos toca más de cerca", dicen, y "celebran" también "que no haya sido elegida como secretaria de la ONU la canciller Susana Malcorra, porque no nos hubiéramos visto representados".
LAS ORGANIZACIONES SOCIALES QUE REALIZARON EL ACAMPE
SERÁN RECIBIDAS POR EL GOBIERNO
Una chance para que sigan los programas
Funcionarios de los ministerios de Trabajo, Desarrollo Social y del Interior recibirán el martes a las organizaciones sociales que realizaron el acampe en Plaza de Mayo. Plantearán la reactivación de proyectos como pequeñas obras públicas y de construcción de viviendas.
El acampe en la Plaza se denominó "No te dejes ajustar".
Las organizaciones sociales que recientemente realizaron el "acampe" en Plaza de Mayo en reclamo de la creación de fuentes de trabajo para desocupados, serán recibidas el martes por representantes de tres ministerios del gobierno nacional: Trabajo, Desarrollo Social y de Interior, Obras Públicas y Viviendas. Voceros de las agrupaciones se mostraron "esperanzados" pero también cautos respecto de sus expectativas. El encuentro se desarrollará a partir de las 10, en la sede de Desarrollo Social, en 9 de Julio y Belgrano. "Nuestra preocupación es poder avanzar en la articulación de los programas y obras públicas, que era una parte de las exigencias de quienes estuvimos en el acampe", dijo a Página/12 Marianela Navarro, del Frente de Organizaciones en Lucha (FOL).
Son las mismas organizaciones piqueteras, ubicadas en el ala dura de los movimientos sociales, que protagonizaron el acampe de protesta en Plaza de Mayo durante 72 horas, en reclamo de "trabajo digno, jornada de trabajo de 8 horas y ayuda para los comedores populares", entre otras consignas. Entre ellas se encuentran: el Frente de Organizaciones en Lucha (FOL), Federación de Organizaciones de Base (FOB), Agrupación Clasista Lucha y Trabajo (ACLyT), el Movimiento Teresa Rodríguez (MTR), Movimiento Resistencia Popular (MRP) y algunas escisiones del Frente Popular Darío Santillán (FPDS).
La reunión prevista para el martes habría sido coordinada por el subsecretario de Abordaje Territorial de la Secretaría de Gestión y Articulación Institucional del Ministerio de Desarrollo Social, Fernando Reggio. Entre los temas fundamentales para las organizaciones de desocupados y de los trabajadores precarizados figuran la reactivación de proyectos para realización de pequeñas obras públicas, limpieza de canales, construcción de viviendas nuevas y finalización de obras suspendidas; mantenimiento de escuelas, jardines de infantes y plazas y la posibilidad de nuevos programas de empleo que articulen los que ya estaban en marcha con el gobierno anterior y los nuevos planes de empleo con el actual gobierno, a través de las cooperativas de trabajo.
Además desde las organizaciones piqueteras pedirán una "actualización de los cupos y montos" del salario de los cooperativistas y habrá un pedido expreso para que el Gobierno "no avance en la criminalización de los militantes que luchan contra la pobreza en todo el país".
El acampe en Plaza de Mayo que fue levantado hace una semana se había denominado "no te dejes ajustar" y allí los movimientos piqueteros y movimientos independientes se manifestaron en contra del ajuste económico, del aumento de la desocupación, la pobreza y la suba de los servicios. Pedían trabajo digno y que algún representante del gobierno los recibiera para comenzar con el dialogo y las propuestas.
Sus referentes consideran que "no fue en vano" el acampe porque finalmente fueron atendidos y comenzará un proceso de negociación para la articulación de programas de empleo y de obras. El objetivo es que los trabajadores de cooperativas puedan llegar a tener un salario mínimo, porque actualmente ganan menos de cuatro mil pesos.
También consideraron como un hecho positivo la visibilización de los datos del Indec, que marcan que el 32,2 por ciento de la población es pobre o indegente, esto sería alrededor de 13 millones de personas. "Todos pudieron ver la lucha de los trabajadores precarizados y desocupados que piden empleo genuino y de calidad", dijo Navarro. Al acampe se acercaron personas que no pertenecían a ningún movimiento ni organización para apoyar las actividades y los talleres, y participaron de las expresiones de murga y arte callejero desplegadas en la plaza.
OPINIÓN
Por una urgente alternativa
Texto completo del discurso pronunciado el jueves en el acto de homenaje a Hipólito Yrigoyen realizado en Atlanta, donde Mempo Giardinelli compartió la mesa con Cristina Kirchner, Leopoldo Moreau, Leandro Santoro, Sergio Palazzo y Gustavo López.
Por Mempo Giardinelli
Correligionarios/as, Compañeros/as, Estoy aquí por invitación del amigo Leopoldo Moreau, por el Movimiento Nacional Alfonsinista y también por una doble circunstancia. Además de la Literatura, yo nací a la Política en el Radicalismo del Pueblo de los años 60, junto a uno de los dirigentes más originales, luchadores y decentes que dio este país: Luis Agustín "El Bicho" León, que fue mi padrino y mentor político y moral.
Después en los 70 milité en el Peronismo Revolucionario, de manera que he sido correligionario y he sido compañero.
Acompañé a León, aquél yrigoyenista ejemplar, en los duros años del onganiato, cuando él, que había sido senador nacional, hacía política contra la dictadura sin un mango pero con su decencia impecable. Atributos que después honré como militante en la universidad y en mis inicios periodísticos y sindicales, en la Juventud Trabajadora Peronista.
Así, me guié siempre por las mejores enseñanzas cívicas: del radicalismo yrigoyenista la sólida convicción democrática y el firme alineamiento nacional y popular.Y del peronismo la inclaudicable vocación de alineamiento y servicio popular, social, inclusivo y de autodeterminación que caracterizó a Juan Domingo Perón, primero, y a Néstor Kirchner después.
Vengo a este acto del Movimiento Nacional Alfonsinista para decir, con orgullo y humildad, que el radicalismo es un partido que la democracia argentina necesita fuerte y vigoroso, y no de rodillas como lo han puesto los que se doblaron ante las migajas del macrismo estafador, y digo estafador, este gobierno estafó y sigue estafando a la ciudadanía que lo votó. Y vengo, con sencillez intelectual y firmeza moral, a recordara Don Hipólito Yrigoyen, que hace 100 años asumió la presidencia de la República e inauguró el primer gobierno popular surgido de elecciones libres con voto secreto. Un acto fundamental como también lo fue, hace 70 años y desde otro octubre memorable, el de Juan Domingo Perón estableciéndolos derechos sociales, la dignificación del trabajo y la soberanía nacional y popular como valores inclaudicables de nuestro pueblo.
En estos 100 años esos dos enormes argentinos marcaron el rumbo de los gobiernos del pueblo y para el pueblo, eso que la oligarquía y los estafadores llaman despreciativamente "Populismo", como si fuera mala palabra. Ellos no son populistas, pero sí son enemigos de la Patria porque destruyen el trabajo, la educación, la salud y la previsión social de millones de argentinos y argentinas en todo el territorio nacional. Y se aprovechan maliciosamente de su legitimidad para destruir las instituciones de la república, entregar la soberanía y achicar la democracia.
Yo los denuncio ahora porque son mentirosos, insensibles e inmorales, y encima son violentos. Se quejaban de los modales de la militancia y el kirchnerismo y se decían republicanos, pero son vulgares autoritarios. Se dicen modernos pero representan lo peor de la historia de la entrega, de la conquista del desierto y de los neoliberales en dictadura y en democracia. Se dicen pluralistas, pero persiguen a los opositores, balean a niños murgueros, apalean a jubilados y trabajadores despedidos, encarcelan a militantes populares sin juicio previo y encima torturan a los pibes como lo hicieron con los chicos de la Garganta Poderosa y a varios más... Infames mentirosos y violentos, eso es lo que son, apañados por los diarios y la basura televisiva que miente y envenena al pueblo día a día y noche a noche y hora a hora...
Hablo aquí en nombre de El Manifiesto Argentino, que es un colectivo de ciudadanos/as que impulsa una urgente alternativa al desastre nacional del macrismo. Y vengo a decir que El Manifiesto Argentino convoca a todos los trabajadores, profesionales y estudiantes, y a productores, empresarios, partidos políticos populares y organizaciones sindicales no cooptadas a una gesta patriótica refundacional: exigimos una reforma constitucional profunda, en base a principios que son propiedad y esencia del pueblo argentino.
Exigimos un cambio, pero un cambio verdadero, un cambio en serio para que nunca más los oligarcas corruptos e inmorales destruyan los sueños, el trabajo y la paz del pueblo argentino.Y digo corruptos para señalar al gobierno actual, para acusarlos a ellos y no al revés. Porque de corrupción acusaron también a Don Hipólito y a Perón. De corrupción acusaron a Evita. De corrupción los acusaron cuando prohibieron que se pronunciaran sus nombres... Y hasta a Raúl Alfonsín pretendieron enlodarlo. Pero es este gobierno macrista y mentiroso el que está lleno de corruptos. Ellos son los que robaron miles de millones de dólares que tienen escondidos en cuevas de Panamá, Bahamas, Suiza. Se han llevado el esfuerzo y el sudor de generaciones de argentinos. No tienen autoridad moral porque son parte de los que se afanaron más de 300.000.000.000 (trescientos mil millones) de dólares, sí, un 3 con once ceros. Esa cantidad está en las cuentas ocultas de acaparadores, banqueros, particulares y empresarios que yo no sé quién los parió pero sé que esconden esas millonadas en bancos y cuevas que llaman "paraísos fiscales".
Estos tipos son tan caraduras que aplauden cuando el presidente le pide perdón a un rey que ya no es rey, y le atribuye a nuestros próceres, Belgrano, Castelli y tantos más, una estúpida "angustia" por habernos independizado... Angustia las pelotas, señor Macri. Traiga la plata que usted, su familia y sus amigotes se llevaron y guardan en Panamá y otras cuevas, y pida perdón al pueblo argentino. Eso debería hacer y no pedirle perdón a una corona que se afanó durante siglos la riqueza, la sangre, el sudor y las lágrimas de los pueblos de nuestra América.
Termino reiterando la convocatoria de El Manifiesto Argentino a exigir una profunda reforma constitucional para que de una vez y para siempre la salud, la educación y la previsión social las maneje el Estado de manera irrenunciable e insustituible... Para que el manejo de los recursos naturales también sea función exclusiva y excluyente del estado argentino, y nunca más ningún Congreso autorice cualquier extranjerización de la tierra... Para que la República Argentina ejerza su soberanía integralmente frente a los poderes mundiales, reafirme el principio de autodeterminación y recuperemos el Mercosur, la Unasur y la unión latinoamericana como lo hizo la expresidenta Cristina... Para que de una vez sea política de estado la transparencia de todos los actos públicos y se controle y castigue a los corruptos, empezando por los del poder económico explotador... Para que el estado argentino tenga una política de comunicación basada en el principio de horizontalidad no monopólica, que habilite muchos medios y voces como lamentablemente no se llegó a hacer en estos años... Y para que el estado argentino instaure un sistema fiscal equitativo en base al principio de que paguen más quienes más tienen y más reciben. Y que pague impuestos el Poder Judicial en pleno, como toda la ciudadanía. Y que toda actividad bancaria, financiera y especulativa también los pague.
La reforma constitucional tendrá mucho que cambiar en materia ejecutiva, legislativa y sobre todo judicial. Y ni se diga en materia electoral, que es el fraude que ahora mismo están preparando con el voto electrónico.
El Manifiesto Argentino es un conjunto de ideas que ofrecemos para formar un gran frente nacional y popular que continúe, mejore y recomponga todo lo bueno que hicieron los gobiernos populares de Hipólito Yrigoyen, de Perón y Evita, y de Néstor y Cristina. Por eso proponemos y exigimos una profunda reforma constitucional basada en la soberanía popular como última palabra de la democracia y no en la oscura, secreta y tantas veces corrompida decisión de los jueces del poder conservador.
Compañeros/as, correligionarios/as de la mejor estirpe radical, de la mejor estirpe peronista, de la mejor estirpe socialista y de la izquierda, o sea la mejor sangre del pueblo argentino trabajador, el cambio verdadero es el que hará el pueblo argentino para su felicidad y para la paz, el trabajo, el techo y la dignidad de la ciudadanía. Por eso desde El Manifiesto Argentino proclamamos que si nos reculan el país por decreto, por decreto será la restauración. Que lo sepan los que estafan a sus propios votantes y al pueblo todo.


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